Colectivos de Entrevías hacen limpieza del parque

Momentos iniciales de la acción vecinal, con la participación de más de 80 personas

Ante el tiempo veraniego en el que hemos entrado, venimos observando la afluencia de personas de distintas edades que disfrutan del parque, del pinar, de los caminos y de esta naturaleza que tenemos la suerte de tener en el propio barrio. El espacio invita también a pasear a los perros, jugar a la pelota, patinar, hacer ejercicio al aire libre, pasar el rato y merendar. Todo este movimiento de gente deja cada día una cantidad importante de residuos, que, a pesar del funcionamiento de los servicios de limpieza, no se consigue quitar del todo.

La iniciativa de ayer 7 de mayo, en el parque como en casa, fue toda una experiencia entre diferentes grupos y colectivos, que se pusieron de acuerdo para realizar una limpieza simbólica de las diferentes zonas del parque. En un primer momento se juntaron a todas las personas, la mayoría adolescentes y jóvenes, pero también personas adultas: Ciudad Joven, MPDL, AMOVERSE, Somos Tribu Entrevías, CAR de Vallecas (Centro de Ayuda a Refugiados/as), Asociación Vecinal La Paz y el Colectivo ENTREPOZOyVIAS. Después de explicar los motivos de esta llamada, se organizaron grupos para cubrir las principales zonas del parque, desde el Laguito Entrevías hasta El Soto.

Se recogieron muchas bolsas de residuos como: botes, pañales, mascarillas, colillas, botellas de vidrio y plástico, restos de plásticos, papeles, etc. Al final del trabajo, nos aglutinamos en el Laguito y tres jóvenes del grupo de Ciudad Joven leyeron el siguiente manifiesto:

Somos la chavalada de Ciudad Joven y nos hace mucha ilusión estar aquí y conocer a tanta gente preocupada por el barrio.

Cuando nos ofrecieron participar en esta acción rápidamente dijimos que sí, ya que nos preocupa mantener limpio nuestro hogar. Con esta acción queremos reflejar como a las adolescentes también nos preocupa cuidar lo que es nuestro, nuestros animales, nuestros familiares, nuestros abuelos y abuelas y todo lo que nos rodea, para que puedan tener parques donde jugar, pasear y divertirse en espacios limpios y seguros.

En nuestra opinión, desde que hemos sido pequeñas hemos podido disfrutar de lugares donde reunirnos con nuestras amigas de una forma limpia y queremos que eso también lo disfruten las niñas de ahora.

Queremos que Vallecas sea un barrio que acoja a todas las personas para que se sientan seguras en nuestros espacios. Nosotras que somos vallecanas sabemos que Vallecas ya es bonita de por sí, pero si unimos nuestras fuerzas podemos llegar a conseguir que todo el mundo lo pueda ver.

Después de que desde partidos políticos nos hayan insultado, humillado y llevado hasta el fondo, estamos aqui para demostrar que nos levantamos, que somos un barrio que nos ayudamos unas a otras, ya que no nos conformamos con lo que nos dan, vamos a por más. Vallecas no es lo que ellos pintan, es esto: solidaridad, apoyo mutuo, humildad y sobre todo ganas de conservar, y cuidar nuestro planeta y nuestro barrio, que es nuestro hogar.

INTERESANTE ENTREVISTA A LUCIANO LABAJOS, JARDINERO Y EDUCADOR AMBIENTAL

Reproducimos la entrevista realizada por Yayo Herrero para la publicación ctxt contexto y acción. Titulada como “Donde están las personas más pobres y abandonadas, también los árboles están más precarios y abandonados” la entrevista trata sobre el arbolado de nuestra ciudad y las pérdidas causadas por la borrasca Filomena, además de tocar temas de jardinería y de los proyectos de huertos urbanos.

Recomendamos su atenta lectura.

https://ctxt.es/es/20210101/Politica/34806/Yayo-Herrero-entrevista-Luciano-Labajos-jardineria-Madrid-medio-ambiente-cambio-climatico-Filomena.htm?fbclid=IwAR04q8k_7omt6X2d1UPtuVZsgovdTQ9rsF0jUz03mcVGEnlXDCkoDRtDKaw

HABLANDO DE LOS DERECHOS HUMANOS

El Centro de Educación de Personas Adultas (CEPA) de Entrevías, como todos los años, celebra el 10 de diciembre hablando sobre los Derechos Humanos.

Hemos tenido el placer de compartir dos momentos de diálogo, presentando nuestro trabajo como Colectivo ENTREPOZOyVIAS. Había interés por parte del Centro, de conocer el trabajo que venimos haciendo en torno al cuidado del barrio, campaña que llamamos “En el barrio como en casa” y su relación con los Derechos Humanos.

Hemos elegido algunos derechos, empezando por el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que nos recuerda que “todos los seres humanos nacen libre e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. 

Hablamos sobre la necesidad de exigir a los poderes públicos el cumplimiento de los derechos reconocidos. En algunos casos se trata de poner los recursos necesarios, que a menudo no los tenemos. Por otro lado, también insistimos en el esfuerzo que debemos hacer, en el sentido de “comportarnos fraternalmente”, para conseguir relaciones satisfactorias y un entorno positivo para todas las personas que convivimos en un mismo barrio.

“En el barrio como en casa” es una campaña que se enmarca en el “Derecho a gozar de un medioambiente sano: todas las personas tienen derecho a disfrutar de ambientes sanos, limpios y sostenibles”

UNA MIRADA A LA CALLE

Por iniciativa de nuestro colectivo, el pasado 23 de noviembre convocamos una reunión online con vecinas/os y participantes de organizaciones del barrio. No pretendíamos hacer un diagnóstico riguroso y completo de la situación del barrio, en estos momentos de tanta incertidumbre, sino cruzar puntos de vista de cómo se percibe desde diferentes ámbitos. Os iremos contando esos diálogos, a través de reseñas cortas…

Además de la limitación en las relaciones humanas y sociales, las restricciones y el confinamiento han incrementado las limitaciones físicas de los vecinos y vecinas. La inseguridad y el miedo de los primeros momentos de la pandemia son vividos muy “hacia dentro”. Estas y otras problemáticas emergentes, a nivel social, no se han abordado de momento.

La paralización de la vida en la calle impide conocer cómo se agravan algunas necesidades básicas, que se mantienen en el ámbito privado. Otras no se pueden esconder, como el incremento del desempleo o la carencia de alimentos, por eso se han movilizado muchas personas, creando o ampliando iniciativas solidarias de todo tipo para proveer de alimentos o productos de higiene a las familias, de compañía a las personas en soledad, de comunicación a quienes están aisladas, de asesoramiento para solicitar recursos, etc.

Pero en el barrio continúan sin solucionarse otras demandas que se le vienen haciendo al Ayuntamiento, como la limpieza, el mantenimiento de calles y parques, algunos servicios que están cerrados como el campo de rugby, el centro de mayores y algunas obras, como las que se realizan en Servicios Sociales de Yuste o detrás del colegio Trabenco, de las que nadie informa, etc.

 

 

¿Cómo estamos en nuestro barrio?

Pequeña crónica de un barrio en cuarentena

En la primera semana de marzo nos estábamos preparando para hacer una plantación simbólica de árboles en nuestro parque.

A los pocos días empezó la cascada de suspensión de todas las actividades sociales, culturales y políticas en todo el país. De inmediato notamos los cierres que más afectan a nuestra vida cotidiana, como son los centros educativos y los centros de mayores, bajo la responsabilidad del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.

 

 

 

Con la declaración de la pandemia de la COVID-19 y del Estado de Alarma en nuestro país, para hacer frente a la expansión del coronavirus, se ampliaron los cierres y se decretó el confinamiento de las personas, al mismo tiempo en que se disparó la situación de emergencia, con el contagio de miles de personas y los fallecimientos que empezaron a incrementarse día tras día.

La suspensión de las actividades laborales no esenciales ha supuesto una enorme inseguridad para miles de personas. Por esenciales entendemos principalmente actividades sanitarias, sociales, de suministros básicos y algunas pocas más.

Nuestra vida sufre graves consecuencias

El barrio de Entrevías, entre tantos otros, ya vivía problemas muy graves de carencias materiales, ingresos bajos, problemas de salud, viviendas precarias y muchos otros. El confinamiento y la separación social ha incrementando en gran medida toda esta problemática. En estos dos meses que llevamos en el Estado de Alarma, se han hecho mucho más evidentes los problemas y la fragilidad de lo que se llama sistema de protección social.

Así, hemos podido percibir, observar y padecer:

  • El fallecimiento de personas mayores de nuestro barrio, que como en otros, las familias no han podido despedir.
  • El incremento del número de personas que de la noche a la mañana se han visto sin trabajo. Si bien hay medidas para dar una cobertura a través de prestaciones económicas extraordinarias, son medidas que tardan y dejan temporalmente sin recursos a miles de personas.
  • Muchas familias dependientes de una Renta Mínima de Inserción, que complementan este escaso ingreso con algún trabajo de venta, recogida de chatarra, etc., al no poder salir, no tiene recursos suficientes para pagar y comprar lo que necesita.
  • Familias con niñas y niños pequeños, que, al cerrar los colegios y escuelas infantiles, tienen que atenderles y al mismo tiempo trabajar (gente que empieza a trabajar desde casa o que tiene que salir a trabajar). Los trabajos de educación empiezan a funcionar por internet, muchas familias no tienen estos recursos y otras no se saben manejar con un sistema a distancia.
  • Muchas personas mayores viven solas. El confinamiento hace más difícil esta situación. La soledad afecta a las relaciones dentro de las familias, ya que la protección de las personas mayores ha supuesto dejar de verse.
  • El confinamiento en un barrio como el nuestro supone el hacinamiento en viviendas pequeñas para núcleos de convivencia numerosos.
  • Y así se podrían seguir describiendo muchos otros problemas…

 

 

 

 

 

La salud es lo primero

El primer efecto de la alarma del coronavirus fue la saturación de los centros de salud. Por otro lado, los mensajes recomendando no salir de casa, ha hecho que mucha gente no saliera, que realizara consultas por teléfono y diera preferencia a las necesidades más urgentes.

Queda pendiente un balance interno, de las enfermedades mentales existentes y los problemas eventualmente provocados por el hecho de estar viviendo en espacios pequeños y sin posibilidad de moverse, sobre todo en los meses de marzo y abril, antes de los primeros respiros permitidos por el estado de alarma.

Las carencias de la alimentación

En los primeros días de confinamiento se notó mucho la preocupación por llenar las despensas en las casas. Las colas en los supermercados y en las tiendas de alimentación abiertas al público se hicieron notar, y las estanterías se vaciaron enseguida. Poco a poco los mensajes oficiales fueron desactivando las preocupaciones y dos meses después parece que la gente ha entrado en una mecánica de planificar mejor las compras e ir menos a los comercios.

Cuando faltan alimentos, y no se tiene para ir a la compra, las soluciones pasan por los Servicios Sociales, las parroquias, los comedores sociales o los apoyos vecinales. En estas circunstancias, muchas familias se han dirigido a los propios colegios para pedir ayuda. En las primeras semanas, la atención de los Servicios Sociales se vio desbordada por la cantidad de demandas de ayuda. Además, las prestaciones sociales no cubren las necesidades más básicas, e incluso la gente que tiene algún ingreso garantizado, empieza a buscar alimentos a través de otros dispositivos.

Una de las iniciativas más conocidas en Vallecas viene siendo SOMOS TRIBU VK, que empieza con el apoyo de algunas asociaciones vecinales y se organiza en varios barrios, en nuestro caso SOMOS TRIBU ENTREVÍAS.

¿Cómo están las calles durante el confinamiento?

Una mirada inicial sobre nuestras calles nos devolvió un panorama interesante. Si bien hemos constatado que mucha gente aprovechó para limpiar las casas e incluso hacer algo de reforma y renovación de mobiliario (sacando trastos viejos y escombros a los contenedores), las calles de repente estaban limpias.

Por un lado, las trabajadoras y trabajadores de limpieza pública han continuado con sus tareas, y por otro, al encontrarse menos gente en las calles, el acúmulo de botes, envases plásticos y otros elementos desechables ha sido menor. De repente nuestro barrio estaba más limpio.

La ausencia de circulación de vehículos ha sido otro factor de limpieza. Las calles estaban tranquilas y la mayoría de los coches parados.

Dos elementos muy llamativos: el aire limpio y menos ruido. Hemos notado la descontaminación en la percepción de los olores y en cómo los sonidos nos empezaron a llegar desde más lejos.

En ocasiones era posible caminar cientos de metros por el medio de la calle, sin un coche en movimiento. En esos días, nos visitaban más las aves.

La naturaleza agradece

Los días de confinamiento nos trajeron también las lluvias. Si el aire ya se había beneficiado de la descontaminación, se hizo notar más la limpieza del ambiente con la visita de las lluvias.

Dos meses después, en nuestras visitas al parque y en los paseos callejeros, hemos podido comprobar cómo los árboles están agradecidos. Se nota que estamos en primavera y que la humanidad ha hecho un paréntesis, como un convenio temporal de respeto a la naturaleza. Hace pocos meses salíamos a manifestarnos para frenar el cambio climático. Parece que el virus nos está enviando un mensaje.

¿Por qué resistimos?

No es lo mismo resistir en condiciones de privilegio, que en un barrio marcado por toda la diversidad de problemas que vivimos. Por un lado, resistimos porque sabemos gestionar la escasez y podemos vivir con menos.

Nos apoyamos en los servicios públicos. A pesar de los recortes sufridos en todos estos años, no podemos dejar de reconocer la importancia de un sistema público de salud de largo recorrido y de unos servicios sociales que han estado presentes. En este reconocimiento están sobre todo los y las profesionales, que con su esfuerzo y compromiso han estado más que a la altura de las circunstancias. Los propios centros educativos han tenido un papel de apoyo importante, detectando las personas que necesitaban ayuda, a veces dando alguna respuesta, a veces indicando recursos a los que acudir.

Resistimos también, porque en esta adversidad han estado presentes muchas redes de apoyo, entre ellas, personas de este barrio, algunas con larga trayectoria en distintas asociaciones, y otras que al verse en esta situación de crisis, han querido formar parte de alguna red vecinal de apoyo a la gente con mayor dificultad para atender a sus propias necesidades.

¿Con qué mimbres miramos hacia el futuro?

La crisis del coronavirus es algo muy grande. Hay muchas incertidumbres respecto a todos los ámbitos de nuestras vidas. No podemos diseñar lo que se ha dado en llamar por parte de las instituciones como “nueva normalidad”. Pero sí podemos desear y proponer lo que nos parezca necesario para salir adelante.

Muchas de las cosas no son nuevas: el cambio climático, las desigualdades sociales, el abandono de los barrios de familias trabajadoras, la falta de respeto a las personas migrantes, nuestra falta de responsabilidad con lo que es común, nuestra atención más centrada en las cosas que en las personas, etc., etc.

A todo esto hay que dar la vuelta.

PREGUNTAS Y COMENTARIOS

¿Cómo has vivido la situación en el barrio? Comenta tu experiencia.

¿Qué quieres que pase de ahora en adelante?

¿Qué crees que podemos hacer en nuestro barrio?

¡YA VIENE LA PRIMAVERA! Plantemos árboles – ¡¡¡SE APLAZA!!!

Dadas las circunstancias, nos vemos en la obligación de cancelar las actividades de la Semana del Árbol. Esperamos poder retomarlas más adelante. Seguiremos informando.

 

 

En estos tiempos convulsos y de cambios en la climatología, es bueno prestar atención a nuestro entorno. Aquí va una propuesta.

El martes 17 de mayo por la mañana, un buen grupo de jóvenes estudiantes del IES Arcipreste de Hita participarán en la actividad de plantación de árboles. Les acompañaremos, personas del Colectivo, de la Asociación Vecinal La Paz, vecinas y vecinos…

El sábado 21 por la mañana, nos damos un paseo…

Aquí van más detalles.

 

EN EL BARRIO COMO EN CASA, crónica sobre la semana contra el cambio climático

La semana del  21 al  25 de Octubre en nuestro barrio no fue una  semana “más”…  ha  sido  nuestra  semana, nuestra  grano de arena como Barrio para luchas CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO, para juntar voluntades, esfuerzo, creatividad, alegría y arte para expresar que  queremos que el barrio sea una prolongación de nuestra casa… por eso decimos  “EN EL BARRIO COMO EN CASA”.

En el  marco la semana, el DIA 21 nos pusimos en marcha  de mañana niños y niñas, jóvenes y mayores desde diversos puntos del barrio… el Colegio Trabenco salió desde El Pozo, el CEIP José Mª Pereda salió desde La Viña, el Colegio LOS ALAMOS desde la Ronda de Sur… los  vecinos y vecinas mayores de la Ruta Wap (paseos saludables) salimos desde el Centro de Salud de Campiña e hicimos una  batida de limpieza de plásticos, latas, cartones, envases y envoltorios tirados en algunas calles y en la zona de paseo del Parque hasta que llegamos a la zona del “Laguito”.

 

En EL LAGUITO ENTREVIAS nos juntamos todos y todas, nos miramos a la cara, nos saludamos, vivimos la alegría que produce estar juntos y juntas expresado con PANCARTA S traídas desde los colegios mensajes como el de “es hora de abrir los ojos.” y otros dibujos y frases llamando la atención a cuidar la naturaleza, consumir de otra manera, aplicar “Las 4R de Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar” con formas de vida individuales y colectivas cotidianas.

 

De la  batida de  limpieza  juntamos  varias  bolsas, en un corto  trayecto,  las  pensamos… nos dimos  cuenta  de que plásticos,  latas,  vidrios, etc.  forman  parte de  nuestro paisaje cotidiano… y que  con una acción tan sencilla como no  tirarlo en cualquier  lugar ,  y utilizar  papeleras, contenedores… tanto en los espacios  públicos tanto abiertos como cerrados, se podría  evitar el daño  tan  grave que  hacemos a  la  naturaleza  en lo local y a nivel  general.

Pero el RE-CREO EN EL PARQUE fue también un momento de expresión con la palabra, compartiendo la lectura de varios niños y niñas del MANIFIESTO CUIDEMOS EL PLANETA.

Desde el COLECTIVO ENTREPOZOyVIAS  se  compartió el  significado de esta semana, las  diversas actividades que se estaban realizando en  los Coles,  IES 1º DE MAYO, A.V. LA PAZ, Centros de Salud de El Pozo  y de Entrevías, Cuidemos Vallecas, Madrid Salud,  Centro de Día Bohonal de Ciudad Joven..

Nos  dimos un paseo-mani alrededor de EL LAGUITO y nos despedimos con  alegría y satisfacción de  haber estado  juntxs y  repetir  estos encuentros más a menudo.

Desde el Colectivo ENTREPOZOyVIAS queremos dar nuestro agradecimiento más sincero a todas las entidades y servicios públicos que han participado y han hecho posible llevar a cabo esta semana.